Le Parlement de Bretagne à Rennes

Parlamento de Bretaña

Palacio del Parlamento real y emblema de la Bretaña

El Parlamento de Bretaña, gran obra arquitectónica del siglo XVII, es hoy uno de los pocos lugares de Francia donde conviven justicia y turismo.

Emblema de la Bretaña

Visite du Parlement de Bretagne
© Destination Rennes / Julien Mignot

El Parlamento de Bretaña es, al mismo tiempo, el principal edificio del patrimonio de la ciudad, uno de los grandes símbolos de la historia bretona, la sede del Tribunal Superior de Justicia de la región y un monumento muy visitado por los turistas todos los años.

En 1532, el ducado de Bretaña se unió al reino de Francia. Las famosas bodas de las duquesas de Bretaña con los reyes de Francia, Ana con Carlos VIII y luego con Luis XII, seguida por su hija Claudia, que se casó con Francisco I, dieron lugar a ese tratado de unión. Otra consecuencia fue la decisión de crear, en 1554, un Parlamento de Bretaña.

La construcción del palacio comenzó en 1615 y finalizó en 1655 según los planos del arquitecto Salomon de Brosse, artífice asimismo del Palacio de Luxemburgo de París. Un siglo después, el arquitecto real Jacques Gabriel imaginó una plaza real que rodeara a la estatua del Rey Sol que entonces se alzaba frente al palacio. Aunque perdió sus prerrogativas políticas durante la Revolución Francesa, el Parlamento de Bretaña es, desde 1804, la sede del Tribunal Superior de Justicia.

Un devastador incendio

Incendie du parlement de Bretagne
© D. Levasseur./ Archives de Rennes, 2193 W.

En febrero de 1994, se desplomó el precio del pescado. Los pescadores decidieron manifestarse para protestar en Rennes con motivo de la visita del entonces primer ministro, Édouard Balladur. La manifestación degeneró y acabaron produciéndose altercados entre pescadores y fuerzas del orden en la Plaza del Parlamento, donde se lanzaron algunas bengalas de emergencia de las que se utilizan en los barcos. Algunas cayeron en el tejado del edificio. Durante la madrugada del 4 al 5 de febrero se declaró un incendio. El techo quedó destrozado, la estructura se derrumbó y el despacho del fiscal general, la biblioteca y miles de expedientes fueron destruidos. La noticia conmocionó a los habitantes de Rennes y de toda la Bretaña y a Francia entera.

Renacer de sus cenizas

Parlement de Bretagne à Rennes

El traumatismo era palpable, pero la voluntad de seguir impartiendo justicia allí era más fuerte que todo lo demás. Después de cinco años de obras, el Parlamento de Bretaña volvió a abrir sus puertas, extraordinariamente restaurado. El público manifestó entonces un gran entusiasmo por el edificio y su decoración. Desde 1999, se vuelve a impartir justicia en el Parlamento de Bretaña, que también recibe las visitas del público desde que la Oficina de Turismo y el Ministerio de Justicia firmaron un convenio en ese sentido.

Joya del siglo XVII

Tapisserie du Parlement de Bretagne
© Destination Rennes / Julien Mignot

La Gran Sala, que no fue pasto de las llamas gracias a un lecho de ladrillo refractario situado bajo la estructura, y su techo artesonado constituyen una auténtica joya arquitectónica. Los lienzos pintados que adornan los artesones del techo fueron realizados por Noël Coypel a mediados del siglo XVII, aunque todo el conjunto fue concebido por Charles Errard, pintor de Luis XIV. Artista estrella de la época, participó, entre otras obras, en la decoración del primer Versalles.

El Parlamento de Bretaña es uno de los poquísimos edificios de Francia que cuentan con una composición intacta de Errard. Por tanto, en la actualidad es considerada la obra capital del pintor desde el punto de vista de la Historia del Arte y un ejemplo único del arte pictórico del siglo XVII. Los visitantes también pueden admirar allí un tapiz gobelino que representa la muerte del condestable Duguesclin, además de un vestigio del incendio conservado voluntariamente.

Xavier beuzit, presidente de sala

Xavier Beuzit entró en el palacio por primera vez en 1970, cuando era estudiante de Derecho. Regresó, como juez, en 1991. «Al día siguiente del incendio, abajo, en la plaza, había un profundo silencio entre la multitud. Sacamos todos los expedientes que estaban intactos y todo lo que se podía salvar. Era una parte ínfima. La pérdida del edificio nos había afectado mucho y lo principal era saber si podríamos volver algún día. Diez días después, se tomó la decisión de regresar al edificio prácticamente por unanimidad. Cuando ardió, me di cuenta de lo importante que era para mí; hasta entonces no era consciente de lo mucho que significaba para mí ese edificio. Desde que volvimos, el Parlamento se ha convertido además en un centro de interés cultural, histórico y arquitectónico. No olvidemos que allí juzgamos casos penales muy importantes por delitos graves. Por eso hay que seguir manteniendo el equilibrio: ante todo es una sede judicial».

Régine bouget, secretaria del presidente primero

«Para mí, es un lugar de trabajo excepcional desde 1979. El viernes 4 de febrero de 1994, cuando estallaron los disturbios, yo estaba en primera fila: fue una batalla campal, la gente tiraba adoquines, quemaron un autobús en la parte de abajo de la plaza y no podíamos salir del edificio. En el incendio, sentí que había perdido algo que me pertenecía, una parte de mi hogar. Rápidamente todo el personal se implicó, empezamos a organizarnos y, cuando nos dijeron que un día volveríamos aquí, ¡no nos lo creíamos! Desde las obras, es más cómodo y funcional»

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